Título: The good doctor
Temporada: 1
Capítulos: 18
Clasificación: Adolescentes y adultos
Género: Drama/Medicina.
Soy
médico pero curiosamente nunca he seguido las series médicas, si acaso algunos
capítulos perdidos de Dr House. Así que cuando vi en la plataforma de Amazon
que había una serie de un joven médico autista pensé, bueno, vamos a darle la
oportunidad.
El protagonista es Shaun Murphy, un
joven autista quien posee el “síndrome del sabio”, esto último le da habilidad
para aprender, adquirir conocimientos y pensar en respuestas mucho más rápido
que cualquiera de sus compañeros, sin embargo tiene serias limitaciones en el
ámbito social y la manera en la que interactúa con sus pacientes es terrible,
por ponerlo de algún modo.
De cualquier manera la meta de Shaun
es volverse cirujano y para eso ingresa en la residencia de cirugía en San Jose St. Bonaventure
Hospital; sin embargo no todos están de acuerdo con esta decisión y alegan que
Shaun solo puede traer caos y promesas de futuras demandas a la institución por
lo que su entrada al nosocomio es caótica.
Sin
embargo Shaun está decidido a alcanzar sus sueños y en adelante no solo ejercer
como un buen residente si no demostrarle a todos que tiene el derecho de estar
en aquel lugar.
La serie
abarca varios tópicos y vamos a hablar de algunos de ellos.
¿Estamos en una residencia médica?
Ciertamente
no tengo idea de cómo sea la residencia medica en Estados Unidos o si esta
serie es fiel en ese aspecto, pero lo cierto es que no se parece nada a la
residencia como se lleva a cabo en mi país. Para empezar, ¿de qué año son estos
residentes?, y si son todos de primer año como Shaun, ¿por qué les permiten
hacer procedimientos de buenas a primeras?, ¿de verdad cuentan con tanta
tecnología?
Era
sorprendente ver que si necesitaban algo tenían una impresora 3D que se los
hacía; cantidades sorprendentes de dinero se gastaban en todos los casos, hasta
los más simples. En esta serie no es que sospecharan en un diagnóstico y
trataran de averiguar si eso era, hacían una cantidad sorprendente de estudios
como si estuvieran jugando tiro al blanco a ver a qué le atino.
En su
mayoría no es que fuera una serie donde pudieras analizar el caso médico si no
que se enfocaba en los avances científicos y tecnológicos de la medicina en el
área de cirugía. ¿En resumen?, te da mucha envidia que tecnología así exista
mientras en tu hospital gubernamental a veces no hay equipo quirúrgico y no
puedes ni siquiera operar.
Autismo.
Si bien
Shaun tiene autismo es bastante funcional en lo que hace, sin embargo no es
creíble que pueda ser cirujano, les explico.
Shaun
hace unos comentarios horribles a los pacientes, preguntas incomodas, da
opiniones devastadoras y habla sin tener un freno social y/o moral que se lo
impida. Pero en la serie en cuanto le explican a los pacientes que Shaun es
autista todos parecen entenderlo de alguna forma y los que trabajamos con
pacientes sabemos que eso no es así. Fácilmente Shaun ya habría ganado unas
diez demandas a lo largo de la primera temporada. Además trabajar con él es
harto difícil para los que lo rodean, Shaun requiere ser cobijado por su equipo
la mayoría del tiempo y aunque tiene síndrome del sabio y todo el tiempo lo
vemos hacer pensamientos complejos dentro de su cabeza para resolver los casos
lo cierto es que la manera en la que sale victorioso la mayoría de las veces no
es muy creíble.
Dramas personales
La serie,
claro, también cuenta con los dramas personales de sus personajes, pero lo
cierto es que ninguno te llena demasiado, tenemos al chico millonario que sus
padres no quieren, la chica muy inteligente con una madre drogadicta, el chico
autista con un pasado trágico al
cien con familia disfuncional, muerte y todo
el paquete de lastima incluido, la joven fría y ambiciosa que solo piensa en sí
misma y al final de la serie la entrada de un residente mayor que tiene más
firmes sus ideas y que por fin parece una persona normal con la cual empatizar.
En cuanto
a los médicos de base tienen sus dramas, propios de las personas muy estudiadas
que renunciaron a su vida privada y social y que ahora, ya corriendo su edad
adulta se dan cuenta que su vida personal es un desastre. ¿Pero alguno de ellos
alcanza a ganarte, enternecerte o causarte intriga?, no, la verdad es que no.
El drama
de los pacientes era mucho más entretenido de ver si a eso vamos (y eso que
eran historias auto conclusivas que veíamos en un solo capitulo o en dos si se
daba el raro caso).
Yo le otorgo 7.8/10, no
es una serie que te haga alucinar o a la que le tomes un aprecio profundo, pero
tampoco es decididamente mala ya que estamos en ello. Quizás dado que el
enfoque es hacia cirugía y la manera de abordar el problema casi ciencia ficción
(para nuestros países por lo menos) la parte médica no te llena mucho, pero sí
que se disfrutan las historias de los pacientes.




