lunes, 9 de diciembre de 2019

El viaje del elefante

Título: El viaje del elefante
Autor: José Saramago
Editorial: Alfaguara

                En navidad hicimos un intercambio de regalos y yo obviamente pedí libros. Mi novio me sugirió que intentara con un autor nuevo así que solicite libros de José Saramago. Es así como éste libro y yo nos encontramos. De entrada, he de admitir, que el titulo no me llamaba la gran cosa y menos el resumen de la novela, ¿un elefante que viaja por Europa debido a que es un regalo entre reyes?
Sí, pobre elefante y todo, pero la novela sonaba todo menos épica, ¿intentarían por ahí asaltar al elefante?, ¿el elefante quedaría entre un batallón de guerra?, ¿pasaría terribles penurias acaso?
Pues no, esta historia va de un elefante propiedad del rey de Portugal que es obsequiado al rey de Austria y como tiene que transportarse por tierra y mar hasta llegar a su destino.

Sí, lo admito, la primera parte fue cuesta arriba. Nuestro protagonista no podía ser otro que el elefante, Salomón, un elefante originario de la India que suele hacer todo lo que los elefantes hacen: comer en abundancia, defecar en grandes cantidades, tomar siestas, cosas de elefantes. El cuidador de Salomón es Subhro, quien ostenta el título de “Cornaca”. Ha acompañado a Salomón desde la india y lo conoce, se sube en su lomo y lo guía de acuerdo a lo que él cree correcto y hasta el punto donde Salomón deja guiarse.
Cuando les anuncian que ambos: elefante y cuidador. Serán regalados al rey de Austria no les queda más que aceptar sus circunstancias e iniciar el camino junto a un pelotón que los llevara hasta Valladolid.

Durante el viaje vamos conociendo más acerca de Subhro, de Salomón y del capitán del pelotón. Existen algunos comentarios acerca de religión y de lo que un elefante significa en el mundo, ¿es que piensa Salomón? Y si piensa, ¿qué es lo que hay dentro de él?, Subhro es un hombre humilde cuyo único propósito en la vida es ser cornaca, piensa constantemente en las necesidades de Salomón y en las cosas sencillas de la vida.

La segunda parte del libro inicia cuando tanto elefante como cuidador son entregados al rey de Austria quien enseguida, muestra de arrogancia y egocentrismo, les cambia los nombres a ambos.
Estar en buenos términos con el rey es harto difícil, ninguna sugerencia puede ser dada sin que se ofenda y lo peor es que toda una vida puede depender de su volátil estado del humor.

En un par de pasajes, de manera irónica, nos encontramos con el fanatismo religioso, con los prejuicios y un par de eventos aislados donde el elefante es el héroe haciéndole pensar al lector que su pensamiento es más desarrollado de lo que se podría esperar de un animal.
Los pequeños actos de la vida, los pensamientos, los sentimientos, todo se plasma poco a poco mientras caminamos con Salomón a nuestro destino.

Pero madre mía, el final, esas dos hojitas que esperan al finalizar el libro parece como si toda aquella historia se hiciera trizas en un momento, el puñal es tan repentino y violento que casi te quedas sin respiración, solo hasta entonces te enteras de que tú, así, sin saber muy bien cómo, ya querías también al elefante.

Yo le otorgo 8/10, me parece que este no es el mejor libro para empezar a conocer a Saramago, es un libro lento, introspectivo, a ratos irónico, en ocasiones de una simpleza que esconde una profundidad debajo de las piedras. Y con un final que te dan ganas de tumbar tu libro y hacer berrinche.

Y aunque este no es un libro histórico, pues todo el recorrido y las circunstancias se tratan de ficción, sí que parte de un evento que sucedió pues el regalo entre los reyes se dio por allá de 1551. Es decir, si hubo un elefante que hizo semejante trayecto, pero y de eso estamos seguros no pudo haber sido como éste, nuestro Salomón.




lunes, 18 de noviembre de 2019

Azul Plomo (Historia)

AZUL PLOMO
Por: Janet Gaspar
Fueron treinta y tres, eso dijeron. Lo supe un día después porque había estado demasiado asustada para informarme antes. De todas formas quien lo dijo fue la gente, pero creo más en ellos, los otros dicen que aquí nunca pasa nada.
Ayer estaba en la escuela junto al jardín botánico, Raúl se estaba comiendo la sábila de nuevo y yo lo regañaba, no sé por qué lo hace si tiene un sabor desagradable, Raúl siempre hace cosas raras.
Recuerdo que miré al cielo, el sudor corriendo por mi frente y escuché el primer tiro. Quise creer que era algún niño jugando con cohetes o quizás algún motor que se había sobrecalentado y explotado, pero no había manera de hacer oídos sordos a aquello.
Uno tras otro y ya no hubo manera de negar la verdad.
La gente dice que fueron treinta y tres, se pasa la cifra de boca en boca, primero de doña Juana la de la tienda que le dijo a Don Ramiro del depósito que se lo cuenta al señor de la esquina.
Fueron treinta y tres y no importa si fueron más o menos porque ahora todos sabemos la verdad y la verdad es que fueron treinta y tres.

Mi madre esta sentada en la mecedora con la mirada pérdida, ella es muy nerviosa, se asusta de todo y se pone a llorar, pensé que ya se había acostumbrado.
—¡Uno no puede acostumbrarse a esto Catalina, nunca! —Y llora como una niña pequeña. Yo le acaricio la cabeza, casi en el mismo gesto con el que mimo a uno de mis perros cuando se ha lastimado la pata.
Hace un par de años cuando todo esto empezó parecía casi un mal sueño, como si de un momento a otro fuéramos a despertar dándonos cuenta que era una pesadilla, pero no fue así.
Ya no puedes salir de noche, ya no puedes caminar con libertad, ya no puedes ir de fiesta, ya no puedes caminar a la tienda si no hay suficiente luz, ya no puedes coquetear con la oscuridad, es un pecado ser muy guapa, no te acerques a las camionetas negras, desconfía de todos, no franquees un carro que se ha detenido, no uses el claxon, fíjate con quien peleas, no digas la palabra prohibida.
Era irreal, era risible, era frustrante y creímos que acabaría, que alguien nos regresaría la juventud que perdíamos, la libertad que habíamos tenido, la risa que antes era tan natural.
Hoy no hay nadie en la escuela, yo he venido, no sé porqué he venido, el portón está cerrado pero me metí por un hoyo, los pasillos están desolados, los salones vacíos, no sé que espero, no sé que busco, pero sé que me duele en la garganta y me llena los ojos de cristal.
—Fueron treinta y tres. —Es un murmullo que crece, que se expande, que casi se vuelve un desgarrador grito.
Tengo miedo y no quiero tenerlo, tengo rabia y no sé a dónde llevarla, tengo miseria, ¡tanta miseria!
Ayer cuando nos dimos cuenta que estábamos en peligro apenas si alcanzamos a vernos con ojos asustados, Raúl y yo, él aún con la penca de sábila en la boca, por un momento no nos hemos movido, como si los consejos y las indicaciones se volvieran completamente ajenas a nuestro conocimiento. Y entonces ha ocurrido.
Dolor.
Me he dejado caer al suelo más por inercia que por verdadera intención, Raúl se ha tirado encima de mí, cubriendo mi cabeza con su brazo, casi asfixiándome contra el suelo.
Hay sangre en mi brazo, no puedo creerlo, las balas perdidas le pasan a otras personas no a mí, los heridos que nunca aparecen en el periódico son fantasmas, seres que en realidad nunca existieron. Pero hay sangre en mi brazo y me doy cuenta de que me he convertido en ese “supiste” en ese “dicen”, un susurro más que la gente se comunicara en murmullos.
Raúl está temblando, su cuerpo aplasta el mío, su mano tirita mientras me sostiene baja la cabeza, no gritamos, estamos ahí sintiendo que nunca en la vida habíamos sabido lo que es el miedo hasta ese momento.
Fueron treinta y tres y los tiraron a la fosa común, no, fueron treinta y tres y los deshicieron en acido, no, fueron treinta y tres y les cortaron a todos la cabeza.
Estamos uno sobre el otro hasta que los tiros dejan de escucharse y aun así nos quedamos ahí un momento más, mi brazo ya ni siquiera duele, ha sido un rozón, me lo repito para creérmelo, ha sido un rozón, me lo limpio con agua, Raúl lo venda torpemente con un pedazo de tela, ni siquiera tengo que ir al hospital.
Fueron treinta y tres y desde entonces la ciudad tiene algo de paz, porque treinta y tres pares de ojos cerrándose el mismo día es mucho incluso para ellos.
Vuelvo a casa y en el camino la gente sigue su vida como si nada estuviera pasando, a pesar de que el cielo azul tiene ahora plomo. No puedo creer que no lo vean, que no se den cuenta que no hay nubes, que la inmensidad se ha pintado de muerte.
Fueron treinta y tres pero no lo digas porque en realidad nadie lo sabe aunque todos lo sepan, no lo digas porque alguien puede escuchar… siempre alguien equivocado puede escuchar.
Treinta y tres y mi madre llora, Raúl lo sabe y la gente lo cuenta, treinta y tres que en realidad nunca existieron porque nadie los llora ni son enterrados, ni tienen familia, casi como si mataras una mosca.
Fueron treinta y tres y seguro el mundo hubiera seguido adelante sin prisas si hubiéramos sido treinta y cuatro.


jueves, 31 de octubre de 2019

Especial de Halloween. Storytime.

¡Hola polares!
Es 31 de Octubre y la mayoría de nosotros busca con qué asustarse y estar acorde a la fecha. En las calles los niños visten disfraces y los jovenes buscan fiestas de disfraces a las cuales asistir.
En estas fechas es común que las personas me pregunten: Oye, ¿en tu hospital no asustan? y debo admitir que la respuesta es: no.
El área de urgencias es tan ajetreada, hay tanto ruido, movimientos, llanto, gritos y adrenalina todo el tiempo que un pobre fantasma seguro se perdería; pero hubo una vez en que los fantasmas hicieron de las suyas en un sitio acorde, sí, esta es la historia de como mi servicio social no estuvo asediado por la delincuencia o la inseguridad... aquí señores y señoras había fantasmas.



domingo, 20 de octubre de 2019

Eva Luna

Título: Eva Luna
Autora: Isabel Allende
Editorial: DEBOLSILLO

                “Eva Luna” es la tercer novela de la escritora chilena Isabel Allende. La protagonista, quien da nombre al libro, nace de la curiosa unión de una exótica pelirroja sumisa y obediente y un indio mordido por una serpiente. Es así como conocemos a nuestra protagonista desde que nace y la vemos crecer siendo una niña que sufre abandono tras abandono y que va por el mundo dando traspiés. Su destino se cruza con el de dos hombres que marcaran su corazón. Pero dejemos de correr y aterricemos que las novelas de Allende son así, enredo sobre enredo y parece que no dejamos nada en claro.
Seamos educados y presentemos a los personajes.

Eva Luna Nuestra protagonista crece con nosotros durante el libro, primero siendo un bebe en una casa donde reina la muerte. Una niña abandonada por las circunstancias. Una adolescente que se enamora de la persona menos imaginada y que es rechazada con un apasionado encuentro para perseguir su vida adulta en la ciudad de los sueños. Finalmente una joven atractiva que despierta al amor y a la pasión y que da el todo por el todo por el hombre que, en esos momentos, cree que es el amor que le tenía destinado la vida.

Es ley en los libros de Isabel Allende que sus personajes sufran y vayan de un lado a otro como pelota sin perder el ánimo y en esta ocasión no es la excepción.  Eva Luna no está atada a nadie, no tiene a nadie pero a la vez parece que todo el mundo está ahí para darle un empujón cuando ha caído. Una protagonista que a pesar de todos sus infortunios no te hace sentir lastima de ella, por qué, ¿sabes?, la vida sigue avanzando.

Rolf Carle Al inicio leer esta novela es como ir leyendo dos historias distintas pues la vida de Rolf Carle no tiene relación alguna con las penurias de Eva Luna.  Nuestro coprotagonista es, cuando lo conocemos, un niño macizo y fuerte que sin embargo lleva en el pecho un corazón dulce. Su padre, un hombre maligno, no cesa de golpear a su madre y a los tres hijos que tuvo con ella. Rolf lo odia, le teme, quisiera matarlo, no puede porque es su padre. Finalmente termina por ver en peligro su cordura y su madre decide enviarlo lejos, tan lejos que su camino se cruzara con el de Eva Luna y su vida no volverá a ser la misma.

Huberto Naranjo Muchacho delincuente, un vividor de las calles y jefe de pandilla. Su encuentro con Eva se da cuando los dos son niños y desde entonces se topan una y otra vez. Ella queriendo seguirlo, él queriendo protegerla.
Huberto evoluciona de ser un jefe de pandilla cualquiera a volverse jefe de guerrilleros, hombre de la resistencia en contra del gobierno. Su personaje es el que le da el toque violento al libro, quien encausa la novela hacia un fin.

Y aunque estos tres vendrían a ser los personajes principales existen varios secundarios de lo más curiosos que le dan un toque bastante surrealista al libro, desde madrinas que dan a luz seres escalofriantes hasta amigos que se vuelven amigas y seducen a hombres de grandes compañías.

Como siempre leer un libro de Isabel Allende es entrar a un mundo estrafalario e intentar hacer una reseña de semejante serie de eventos es como decir mira que te lo voy a contar pero no vas a entender nada así que mejor lo lees y charlamos juntos, ¿de acuerdo?

Yo le otorgo 8.3/10 aunque se podría decir que el final fue cerrado (más cerrado de lo que nos tiene acostumbrados Allende) la historia de amor no termina de convencer, quizás porque el triángulo amoroso se dio de manera extraña y aunque era lógico el desenlace hubiéramos querido que se explicara más detalladamente.

Es un libro entretenido, con un par de historias que conmueven, pero al que le faltó algo para ser realmente cautivador. Eso sí, se lee rápido y seguro pasaran un buen rato.
Teddy y yo lo recomendamos.

sábado, 12 de octubre de 2019

Marianne (Serie)

Título: Marianne
Temporada: 1
Capítulos: 8
Clasificación: Mayores de 18 años.
Género: Terror

            Hace poco mi roomie nos pidió que viéramos juntos una serie de terror (pues él no se veía capaz de verla solo durante la noche); fue así como descubrimos a “Marianne” una serie de terror francesa que por lo menos en el primer capítulo nos hizo dar un grito.

La serie cuenta la historia de una famosa escritora: Emma Larsimon, quien se ha hecho millonaria escribiendo libros de terror, su protagonista es Lizzie Larck una joven que busca detener a la poderosa bruja Marianne. Pero Emma ya se ha cansado de su oscura saga juvenil y la serie abre cuando decide presentar su último libro, uno que deja un final abierto, pero final al fin y al cabo.
Emma quiere escribir otras cosas, literatura para adultos con más intensidad y seriedad, sin embargo toda su vida se tambalea cuando una antigua compañera del colegio acude a visitarla, ¿el motivo?, Marianne nunca ha sido un invento, Marianne es una bruja, es real, ha poseído a su madre y tiene un requerimiento: Emma tiene que escribir o si no las personas cercanas a ella morirán, y la bruja no se detendrá hasta que sus deseos se vean cumplidos.

Aunque al principio Emma esta renuente a creer finalmente decide regresar a su pueblo natal donde los antiguos amigos descubren que la pandilla infantil que ahora se ha vuelto adulta tiene secretos del pasado que no los dejan avanzar en el presente.
Lluvia, días sin sol y oscuridad; el paisaje melancólico envuelve de misterio a la trama que avanza dando vistazos al pasado pues la bruja siempre ha estado ahí y aunque Emma intentó escapar de ella un lazo profundo las conecta desde que era niña.

Ahora, ¿tenemos misterio?, sí, algunas tramas secundarias se van develando poco a poco, pero en realidad más que miedo con Marianne pasas unas horas entretenidas, ¿gritar?, en el primer capítulo sí, cuando no sabes qué está pasando y hay un personaje francamente aterrador (visualmente aterrador, véanlo y sabrán a qué me refiero), después de eso el miedo viene de cambios de escena repentinos con imágenes monstruosas y escenas de sonido; en sí la trama se desvela desde el inicio: Hay una bruja y la bruja quiere que Emma siga escribiendo para hacerse más poderosa.

En lo personal me ha gustado la pandilla infantil del pasado porque me ha recordado un poco a los días de infancia y me ha causado ternura algunos amigos que se han quedado hasta el final. Emma como protagonista también me ha agradado, desde el inicio su desapego está completamente justificado y su actitud de “yo puedo sola” se mantiene durante toda la serie, porque, verán, Emma puede. Que sí, que es egoísta pero bueno, ¿qué se esperaba después de todo lo que paso?
La serie abre mostrándonos a una joven independiente, exitosa, irreverente, que a lo largo de los capítulos pese al miedo que vive y los momentos de crisis se recupera enseguida y sigue buscando el camino, Emma es en realidad Lizzie, ella es el personaje que inventó en la ficción para detener a Marianne y ahora, en la vida real, debe tomar ese papel. La pregunta es: ¿realmente la ficción está separada de la realidad?, ¿acaso lo que escribe se vuelve real porque lo escribió? O al contrario, ¿ella es solo un instrumento para avisar de lo que irremediablemente esta por suceder?

En cuanto a la participación de la iglesia (porque tenemos a un curioso padre en este asunto, vamos que estamos tratando con una bruja) me ha causado gracia y me ha ganado el papel de nuestro sacerdote tan poco ortodoxo. Y sí, la iglesia y sus abusos, la iglesia y su mente cerrada, la iglesia y su idea de lo correcto, lo incorrecto y lo imperdonable, la iglesia y sus confesiones… Pero este padre toma todo eso, todos sus vicios, y le da forma en un hombre rudo con un perro igual de rudo que tiene una ilusión y una misión. Una que piensa cumplir hasta el final.

En definitiva yo le otorgo 8/10, la he visto en dos días, me ha parecido de lo más entretenida, hubo una frase del ultimo capitulo que fue alucinante (tan curioso como una sola palabra logró ese efecto); pero miedo no pase, no me fui a la cama mirando alrededor ni mucho menos tuve pesadillas que, estamos de acuerdo, a nadie le gusta sufrir, pero el terror era real y salvaje con Hill House, por ejemplo.

Así que a los amantes del terror seguro les va a gustar, aunque a un crítico muy experimentado no le llene el ojo. Y a los que no les va tanto gritar con la ficción seguro pasan un rato escalofriante con esta joven francesa y su bruja que gusta de poseer gente.
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