Título: A Lupita
le gustaba planchar.
Autora: Laura
Esquivel.
Antes
de que me digan algo por el título (porque sí, no es un título al que uno
miraría con buenos ojos) admito que en esta ocasión me deje llevar por la
autora, pensé, si Laura Esquivel hizo trabajos tan buenos como: “Como
agua para chocolate” o “Malinche”,
¿por qué no darle la oportunidad? … y pues no, no fue una de mis ideas más
brillantes, ya les cuento de qué va.
Lupita es una oficial un poco pasada de peso con un pasado
oscuro a cuestas, uno que tiene que ver con mucho alcohol y una temporada en la
cárcel y aunque aquello parece superado todo se le vuelve encima de nuevo
cuando un día, durante su trabajo, se convierte en testigo del asesinato del delegado.
El delegado es alguien muy importante así que enseguida
todas las cámaras se vuelcan sobre ella por ser el testigo principal de su
muerte, pero Lupita no vio nada, no entendió como ocurrió el asesinato y para
su profunda humillación del susto se orino en los pantalones y parece que eso
también es noticia nacional.
Pues bien, iniciamos así el libro con una protagonista que
tiene serios problemas tanto en su desempeño laboral como en su vida personal,
Lupita tuvo un pasado doloroso en el que el alcohol siempre estuvo presente así
que su vida actual no es más que el triste resultado de todos los malos pasos
por los que ha caminado.
Ahora, las bases para una protagonista tan desinflada están
cimentadas, pero, ¿qué buscaba este libro exactamente?, Lupita se hunde en el
alcohol una y otra vez, usa un lenguaje de camionera y se cachondea un par de
veces con el hombre en turno. Por ahí pasan los problemas políticos de México,
la corrupción en el gobierno, los vendedores de droga clandestinos, los
asesinos a sueldo y todo termina en una rocambolesca historia con autodefensas
y el contacto con la naturaleza, el poder de la tierra y todos somos uno en el
universo.
Ahora, no es que éste mal que un libro vea todo esto, mi
problema es que es un libro demasiado corto para que se tomen estos temas en
profundidad así que como lector solo sientes que vas brincando a un tema a otro
sin orden ni concierto y pensando, ¿pero qué demonios?
Lupita como protagonista es mala en toda la extensión de la
palabra, nunca le tomas simpatía, no logras empatizar con ella ni su pasado
porque en primera no te lo explican lo suficiente y en segunda pareciera que no
hubiera logrado aprender nada de lo que le sucedió.
¿Groserías y sin sentidos?. Sí, bastante.
¿Escenas de acción que parecen de película de Hollywood?,
¡Por supuesto!
¿Realismo?. Muy poco.
¿Personajes?, no, ninguno que se quede contigo.
Yo le otorgo 6/10, este libro esta reprobado, no
se lo recomiendo a nadie. Aunque es entretenido y fácil de leer (por lo corto y
porque vaya que se le va la olla en las escenas de acción), lo cierto es que no
te deja nada.
Fans de la autora no se acerquen, se van a llevar una
decepción.






